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Testimonio del entrenamiento y preparación en Técnicas y Herramientas de Psicoterapia Integral según el Método «Yachayni» de Atawallpa Oviedo Freire.
Por Gudelia Muñoz
Este proceso ha sido muy enriquecedor, pude ver la historia de mi vida desde otro ángulo y crecí mucho, crecí porque ahora me asumo como una mujer con su propio poder y la sabiduría ha emergido, y me lo creo, ahora verdaderamente me siento serena, antes asumía serenidad, pero una forma de desviarme de no enfrentar o de evadir, haciéndome sentir que todo estaba bajo control.
Volví a transitar muchos eventos de mi vida y volví a a conectar con muchos personajes importantes en mi vida, le puse su respectiva responsabilidad a cada uno y a mí misma. Yendo de lo actual hacia atrás, en las últimas 2 sesiones con el maestro Atawallpa hablamos sobre la armonía de los complementarios, que el equilibrio es un arte, que somos como artistas y que ese artista somos nosotros, somos un artista que diseña y captura su propia vida, que hay que encontrar la sintonía y la afinación como en una guitarra, mencionó él qué hay que hacer ajustes, todo es una dualidad y vamos al encuentro de los centros, alinear la Tierra y el cielo para que todo fluya sin percances o que los percances se puedan equilibrar como un equilibrista, como un ciclista equilibrar lo material y lo mental, buscar las facultades para alcanzar el equilibrio y usar la sabiduría interna, una vez entendido esto pude hablar sobre un tema difícil que viví cuando era adolescente.
En estas sesiones con el maestro Atawallpa además de poder liberar esa energía y desahogar lo que estaba guardado y que inconscientemente no quería ni ver, ni hablar y menos enfrentar, pude comprender que no era necesario ser guardado e invisibilizar lo que sentía muchas veces, me reproché circunstancias de las que yo no fui responsable y sentí vergüenza y culpa, y esa vergüenza y culpa la he visto en mí por mucho tiempo en forma de enojo, por qué no sabía que esas circunstancias no fueron provocadas por mí, yo no veía a las otras personas como responsables de esa circunstancia, una vez que me pude acercar a ese evento a través de la ayuda del maestro Atawallpa pude ver que muchos episodios en mi vida son sólo eso, episodios que cuentan sobre mi sensibilidad y pude ver que a través de esos episodios es que ahora puedo atender los episodios de otras personas, siendo empática y compasiva, me permito observar sin ningún juicio casos como los que yo viví.
Ahora puedo ver el hecho, y eso me hace liberarme, me hace desvanecer la vergüenza y la culpa me hace enfrentar las circunstancias como son, verme desde una perspectiva comprensiva, ver a los demás con la misma perspectiva, poder auto distanciarme y ver la circunstancia desde el momento actual, desde la edad que tengo ahora, con la madurez y la sabiduría, se puede volver a sentir, pero ahora con la enseñanza y el aprendizaje de haberlo vivido, se puede seguir adelante, siendo responsable y ya no desde la niña que llora y se enoja, siente vergüenza, culpa.
Ahora puedo hablarle a esa niña y decirle que ya lo vi, que esa experiencia se convirtió en sabiduría y ahora puedo contactar con esa niña juguetona y graciosa y verla desde otra perspectiva benevolente, serena. Y puedo hablarle a otras mujeres desde esa experiencia para que puedan atravesar, transitar y expresar, y poderlas escuchar con una mirada compasiva e invitarlas a sanar desde la sabiduría y la humildad.
Para poder llegar a esta comprensión tuve que iniciar desde la incertidumbre, dar el paso a querer descubrir el origen a muchas actitudes actuales que sigo cargando y repitiendo y tener la valentía de enfrentar el dolor escondido detrás de esas actitudes, enojos y resentimientos y miedos. La primera sesión fue crucial, 17 de febrero 2025, para poder tomar la responsabilidad de cualquier dolor en mí y dejar la suya a los demás, que cada uno cargue lo que le corresponda. Para poder abrirme a la posibilidad de renacer, a partir de mi despertar ya solo queda seguir adelante de manera madura, como mujer madura y responsable, la niña queda en el pasado y si la volteo a ver es para seguir aprendiendo y actuar como mujer, no para rumear las dolencias, aprendí a cuidarme y no darle poder a nadie ni a nada, pude ver que ya pasó el dolor, que ya no soy niña. Ahora avanzo desde la maestra que soy, es un proceso y así como aprendí a gatear, caminar, andar en bici, esto será un proceso de alineación y equilibrio.
En la segunda sesión desde tomar consciencia de mi cuerpo, de una molestia en el hombro izquierdo, pude darme cuenta que el duelo de mi Mamá no lo había cerrado, descubrí que podría repetir la dolencia del corazón de Mamá, guardar tristezas por mucho tiempo me llevaría a enfermar de los pulmones o del corazón, si bien si transité el duelo, pero no lo cerré, ahora al haber hecho el cierre tengo una sensación diferente, de ligereza y nuevamente de tomar la responsabilidad de hacerme cargo de mis necesidades, honrar a Mamá desde la vida y el disfrute y siendo una mujer madura.
En la tercera sesión, estaba sintiendo desequilibrio y enojo por discusiones con mi esposo, pero pude ir a escenas muy dolorosas de mi infancia, que aunque he trabajado de muchas formas hay algunas que al tocarse vuelven a doler igual, volví a sentir angustia, miedo, tristeza, ansiedad, ganas de salir corriendo, pude ver la infancia desolada que vivió Papá, la tristeza que lo mantuvo ausente, pero lo más importante es que supe que el último día de su vida hizo todo bien, justo el último día cuando estuvo presente en la vida de cada uno de la familia, cuando fue cariñoso con todos, tierno, respetuoso, amoroso, siguió su rutina como siempre, pero ese día fue distinto, estuvo presente y se notó su presencia, su energía y su luz, supe que cada día hay que vivirlo bien, estando presentes, gozando y siendo la persona que vine a ser, sin esperar que todo esté bien, Papá me enseñó ese día a dejar atrás todo y empezar a vivir cada día como si fuera el último de la vida.
La cuarta sesión aprendí a comprender desde la técnica The Work de Byron Katie a cuestionarme si es cierto lo que pienso, cuestionar si puedo saber si es absolutamente verdad, como reacciono cuando creo ese pensamiento y quien sería sin ese pensamiento, también es de suma importancia porque al comprender aclara, crea distancia entre mis pensamientos, hace pausa, puedo discernir si ese pensamiento me empodera o me hace dependiente, crea alivio. Me di cuenta que el sufrimiento aparece cuando vivo en los asuntos de otros o en situaciones que no puedo controlar, que la paz llega cuando me enfoco en mí, en el presente, no se trata de dejar ir los pensamientos si no de cuestionarme, Katie decía yo no dejo ir los pensamientos, ellos me dejan ir.
Siguiendo esta premisa encontré que si muchas cosas fueron ciertas, las viví y las sentí en mi cuerpo y tuve reacciones físicas, en el segundo filtro surgió la duda si realmente fueron verdad o así las interpreté, y pude ver que algunas si sucedieron y otra solo las deduje o las exageré y por lo tanto no tengo la certeza de así hayan sido, y no tuve los recursos adecuados para enfrentar lo que si sucedió porque era una niña y no sabía cómo. La 3er premisa me hizo ver que muchas veces reaccioné de manera excesiva y la 4ª premisa me hizo darme la respuesta que definitivamente sin esos pensamientos ahora sería otra persona, en todas las etapas de mi vida, faltó calma y sabiduría para salir de la situación, porque me basé en pensamientos irreales, no verifiqué y tampoco puse filtros, no supe muchas veces si solo fue mi interpretación, mis pensamientos porque no cuestioné, viví una fantasía que voy desvelando ahora con estas premisas y cuestionamientos.
En nuestra última sesión hablamos del kitsugui, y que es como una forma de ver un rompecabezas, tomar todas las piezas y colocarlas con mayor belleza y partir de un todo donde las piezas empiezan a dar forma y cada vez se ve más completo el panorama. Transmutar, transcender, enraizar. Cambiar la autodestrucción por la auto restauración, regeneración y reunificación, Atawallpa dijo todos estos conceptos que me hicieron sentido para poder despertar la sabiduría de la conciencia, seguir en ese sentido el algoritmo de la vida, fluir de manera natural. Encontrar la sacralidad y ritualización en todo lo que hago, consagrar, valorar y hacer un homenaje a lo aprendido, y swntirme tomada de la vida y de mis ancestros.
